La moneda norteamericana tuvo en 2007 su peor desempeño en cuatro años por la creencia de que en 2008 podría desacelerarse el crecimiento de Estados Unidos y bajarían más sus tasas de interés. Así, el año pasado el dólar se depreció un 11,5% respecto al euro y repitió las pérdidas que había tenido en 2006.
En noviembre, el dólar había bajado a mínimos récord contra el euro y llegado al menor valor en 26 años ante la libra esterlina, en gran medida porque un serio ajuste en los mercados de crédito influyó sobre el crecimiento económico.
Desde entonces, el dólar se recuperó levemente, sobre todo porque antes de fin de año los inversores de corto plazo tomaron ganancias sobre sus apuestas en la divisa norteamericana.
Y así, el dólar terminó el año en su mayor declive de cuatro años por las expectativas de que la FED, después de tres recortes consecutivos de su tasa desde agosto, deba reducir nuevamente 25% las tasas en enero para impedir una recesión.
Varias variables jugaron a favor del euro, como la debilidad de hace meses de la economía norteamericana: su déficit comercial, el mal estado de sus cuentas públicas y la crisis financiera del mercado inmobiliario fogonearon la discusión sobre si EEUU está cerca de una nueva recesión.
Con esto coincidió un analista de InvertirOnline.com, Alejandro Bianchi, para quien "detrás de todo eso está la debilidad de la economía estadounidense y su déficit externo, que genera que a largo plazo la moneda deba devaluarse para ajustarlo".
viernes, 4 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario